ficciones

Crónicas de Tinder. Capítulo 7 “Mr. Psycho”

Por @arturtavera

Hola – Hey – Qué onda

Palabras comunmente usadas en Tinder para iniciar una conversación, suelen ir acompañadas desde uno hasta varios signos de admiración (de acuerdo al estado de ánimo de la persona que lo escribe).

Buscando información en la web acerca de Tinder, me encontré con que Brasil es el país número uno en matches en Latinoamérica y México ocupa el segundo lugar. El usuario mexicano utiliza en promedio la aplicación más de una hora al día (seguramente con eso se entretienen durante el tráfico). Un dato muy interesante es que Tinder mide su éxito si el usuario elimina su cuenta de la aplicación y la abandona “para siempre”, porque eso quiere decir que ha encontrado a su corazón de bombón o esa media naranja que tanto añoraba.

Si te perdiste el capítulo anterior de este nuevo volumen de las Crónicas de Tinder o alguno de los anteriores del Vol. 1, no te preocupes, puedes encontrarlos a continuación:

Capítulo 1 “Mr. Fodongo”

Capítulo 2 “Mr. Canadiense”

Capítulo 3 “Mr. Mazatlán”

Capítulo 4 “Mr. Israelí y los otros misters”

Capítulo 5 “Mr. Cafeinómano”

Capítulo 6 “Mr. Gringou”

El capítulo a continuación se puede resumir en una frase “matches vemos, problemas psicológicos no sabemos”.

ADVERTENCIA: ESTE POST ES PARA MAYORES DE 18 AÑOS, SI ERES MENOR ¡¿QUÉ ESTÁS HACIENDO AQUÍ?! ¡VETE  A VER LAS CARICATURAS!

CAPÍTULO 7. “MR. PSYCHO”

Nombre: Pia Dávila

Edad: 25 años

Todo comenzó cuando estaba en Tinder y vi la foto de un chavo que se veía súper lindo e inofensivo, de hecho un poco infantil con su pelo rapadito, la cara larga, bonito, sacando la lengua en una de las fotos, en resumen, muy niño. En su perfil tenía un rezo súper largo donde ponía que buscaba a una persona que fuera honesta, clara, sin juegos; es decir, una buena persona. ¡Eran como tres párrafos larguísimos! A mi me pareció #TooMuch, pero pensé: ¡Orale, que padre que se ponga tan vulnerable en ese aspecto! Entonces le di like, hicimos match y empezamos a platicar.

Cuando estabamos platicando era muy efusivo, entonces pensé que tenía mucho interés. En las preguntas básicas del principio sobre a qué nos dedicamos, él me contó que trabajaba en google (obvio te da puntos trabajar en google, porque no cualquier loco trabaja ahí). Pero también había algo muy interesante, ¡trabajaba también como terapeuta sexual! Y yo evité el dato, porque a pesar de que soy muy sexosa no me gusta sacar ese lado tan rápido porque es lo único en lo que se enfocan. Entonces él como que se esforzó en sacarlo (y pues ¡va!), lo más chistoso es que estabamos hablando sobre a lo que me dedicaba yo y de repente lanza la pregunta random: “¿Y tienes piercings?”. Yo le contesté que nada más los normales de las orejas. Él me contó que ya no tenía, pero cuando los tuvo estaban en la nariz, en la lengua y en el escroto. Yo estaba como de “uggh, Ok”, inmediatamente me preguntó que si me había asustado, porque la gente solía hacerlo cuando contaba eso. Yo le dije que no estaba asustada, o sea cada quien hace lo que quiere con su cuerpo.

Yo estaba cediendo mucho y me hacía muchas preguntas, de repente ya me sentía como en un estudio sexual. Si era como muy horny y kinky el asunto, pero neta eran tantas preguntas y tan claras que con mis respuestas sacaba más cuestionamientos, por ejemplo me preguntó de mis fantasías, si haría tal cosa o no, y si sí entonces en qué caso. Yo me dejaba llevar y le decía que me estaba poniendo súper caliente, él luego luego decía: “Cuéntame, ¿qué estás pensando?, ¿qué te estás imaginando?, ¿por qué te sientes así?”. Puras cosas así como psicólogo, en ese momento yo no lo captaba así y la neta, es que efectivamente los dos eramos súper calientes. Él estaba más que fascinado de que hubieramos tenido esa conexión en ese aspecto porque según nunca había conocido a una chava así. Me daba halagos de que le encantaba todo de mí y pues yo me creí todo, porque al final es algo que le encanta a todo el mundo, más a mí y yo sí caigo muy cabrón.

Lo anterior ocurrió en dos días a principios de mayo y yo me estaba sintiendo muy cómoda con él. Pero de repente se me hizo muy raro y le dejé de hablar. Volví a hacerlo un viernes a finales de mayo y el sábado me dijo que se estaba enamorando de mí y que nunca había sentido eso. Yo le dije que me estaba gustando pero que teníamos que trasladar esto a la vida real para ver cómo funcionaba lejos de un dispositivo móvil. Me dijo que quería estar conmigo y más marranadas, todo ese sábado estuvimos platicando y quedamos de conocernos el lunes. También me agregó a facebook y ahí pude comprobar que era un chavo bien, que era unido a su familia y vivía por Santa Fe. Había fotos en donde estaba en restaurantes con sus papás y la verdad es que se veía medio teto, bueno no, sí se veía muy teto. Ya hasta le había platicado a su mamá de mí (¡que loco!) y en algún momento me dijo que tenía dismorfia no se qué, que es como un pedo en el que ciertos huesos de un lado de tu cuerpo están distorsionados y no tienes tanta movilidad, esto supongo que sí le causaba como un problema en su autoestima, pero según él funcionaba muy bien. Me mandó fotos de él desnudo con todo y cara, la verdad es que estaba súper bien (muy funcional), hasta tenía fotos de su escroto (obviamente ya sin el piercing).

Esa noche tuvimos cibersex por Skype y pude comprobar que si era él quien aparecía en las fotos. Obviamente yo en ningún momento mostré mi cara al estar, bueno, ya saben. De repente se apagó su cámara y se perdió la conexión, a mi se me hizo muy raro porque ya no regresó. El domingo me contó que se le había ido la luz y me estuvo diciendo cosas como que ya se imaginaba casado conmigo, que íbamos a vivir en La Roma, que nunca se había sentido así por nadie y cosas así por el estilo. Ya hasta me decía “mi amor” y me mandaba corazones, osea él ya enamoradísimo vislumbrando un futuro, pero yo estaba como de ¡no mames! Seguimos platicando y como al medio día le dije que no me distrajera porque yo estaba trabajando, él me contestó que ya se moría por conocerme. Como una hora después le mandé un mensaje por whatsapp y vi que no le llegaban mis mensajes (me aparecía sólo una palomita). De repente ¡pum! se desaparece la fotito del perfil de whatsapp, entonces le marco a su celular y me manda directo al buzón, ¡o sea me había bloqueado! Yo estaba como de ¿qué pedo?, entonces recurrí a buscarlo en facebook y no me aparecía en la búsqueda cuando buscaba su nombre completo, a todo esto esto él se llama Darío.

No me quedó otro remedio más que marcarle de la oficina para saber qué estaba pasando y de repente me contesta. Él así como de “hola” y yo de que “¿Darío?”, hubo un silencio de dos segundos ¡y que me cuelga! También me había borrado de Tinder, ya no había ningún rastro de él, osea esto era en un plan psycho como de te voy a enamorar, un rollo muy muy loco. Entre mis teorías estaba de que era un exhibicionista que disfrutaba crearse historias de amor y luego desaparecer. Y pues bueno, lo superé.

Como tres semanas después, yo estaba en Tinder y de repente me salió un Súper Like ¡y era de él! Le di like para hacer match porque quería saber las razones de su desaparición repentina. Me dijo basicamente que le había dado mucho miedo, pero que ahora sí ya estaba listo. Seguimos hablando y quedamos en que íbamos a vernos al día siguiente, según él iba a pasar por mi al trabajo, íbamos a ir a un restaurante, me iba a meter mano, bueno, muy prendido el fulano y yo también. Mi mente estaba como de “no le creas”, nos despedimos en la noche y bye, al día siguiente ya se había desaparecido otra vez, me bloqueó de todas partes nuevamente; incluyendo Tinder, en donde pretendía acusarlo pero no pude. Ahora la pregunta es ¿volverá a aparecer una tercera vez? Y si sí me aparece ya lo voy a cuestionar directamente y yo creo que él ya sabe que eso pasará si lo hace. Al final los pyschos siempre son psychos y no los puedes cambiar.

 

Las 3 Reglas de Oro de Pia Dávila

1.- No mandes fotos desnuda donde se vea tu cara. ¡Eso está súper prohibido!

2.- No creas nada de lo que te digan, aprende de lo que me pasó cuando reapareció. Once a psycho, always a psycho.

3.- ¡No te enamores! Inclusive si ya te llaman amor y él vislumbra un futuro juntos viviendo en La Roma.

Regla Extra: Conócelos en lugares públicos.

4 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s